- ¿Pero cuál es el alma de la raza? -pregunta Leiziaga-. ¿Es quizás la nostalgia, la gran tristeza del pueblo que se ignora a sí mismo o son almas superpuestas, vigilantes para que ninguna cobre imperio sobre la otra? República, burocracia, todo les deja indiferentes. El negro y el indio toman la guitarra en sus manos del mismo modo que el rifle, cantan con una tristeza pueril y viven sin conocerse o se matan entre sí. Bailes y canciones, luz, palmeras, he ahí todo el sentimiento, el alma de la raza.
Enrique Bernardo Núñez – Cubagua (Monte Ávila, 2012, p. 80).
Este domingo 27 de enero fue un día muy generoso para Hotel: dos reseñas, una mejor que la otra, aparecieron en periódico y en red. Me refiero a la lectura que el camarada Miguel Gómes publicara en el Papel Literario del diario El Nacional, y a la lúcida reseña de Jesús López en su blog, “Un día sea”. A ambos mi admiración y mi agradecimiento.
Orfeo, lo que de él queda (si queda),
lo que aún puede cantar en la tierra,
¿a qué piedra, a cuál animal enternece?
(su lira, su grabador, su cassette)
¿para quién mira, ausculta las estrellas?
Solo, con su perfil en mármol, pasa
por entre siglos tronchado y derruido
bajo la estatua rota de una fábula.
Viene a cantar (si canta) a nuestra puerta,
a todas las puertas. Aquí se queda,
aquí planta su casa y paga su condena
porque nosotros somos el Infierno.
From the pain come the dream
From the dream come the vision
From the vision come the people
From the people come the power
From this power come the change
Leyendo un par de poemas de Juan Sánchez Peláez en el evento “Soy lector”, organizado por la Biblioteca Los Palos Grandes el viernes pasado. La foto es cortesía de la talentosa Gabriella Zavarce, y si quieren ver algunas más, pueden echar un ojo aquí: http://comillasypunto.tumblr.com/
Esta maravillosa postal es el regalo de cumpleaños que me dan las adoradas Olga y Natalia, de su viaje reciente a París. Las abrazo desde acá en genuino agradecimiento. Merci!
Hallarás apuntes, borradores, delirios y figuras para colorear, todo lo que quepa en una hoja de Block Caribe. Sin márgenes ni líneas, la hoja en blanco es su única filosofía.